jueves, 5 de julio de 2012
De nuevo en Góriz
En octubre del año pasado conseguí llegar al refugio de Góriz por primera vez y este año he regresado. Las montañas de mármol me atraen como un imán.
En aquella ocasión fotografié a Untxu, la perrita de uno de los guardas del refugio descansando al atardecer en medio del paisaje y hoy, retornando a la vida este blog, os muestro la foto que le hice a Ondar, amigo de Untxu y también pastor de Orbea, que es de otro de los guardas después de desayunar el día de nuestra marcha.
No hay mejor vista desde allí! disfrútala por mi, Ondar, hasta que mis botas me lleven de regreso a Góriz.
jueves, 3 de noviembre de 2011
La Vía Láctea sobre el Pico Tobacor
Una más de las fotografías nocturnas hechas desde el refugio de Góriz donde se puede ver la Vía Lactea asomando por detrás del pico Tobacor, que puede verse su perfil recortado en la oscuridad de la noche. A pesar de ser noche cerrada y de estar lejos de la contaminación lumínica, al mirar hacia poniente aún se ve cierta luminosidad del lejano ocaso. O eso, o Sabiñánigo contamina mucho la noche en el Sobrarbe...
martes, 1 de noviembre de 2011
La Cola de Caballo, P.N.Ordesa
La renombrada cascada de la Cola de Caballo, en el circo de Soaso, al final del valle de Ordesa y en esta ocasión casi sin agua debido a la sequía que persistía desde principios de verano, lo que nos permitió acercarnos a su mismísima base, algo impensable hasta ese día ya que a unos 20 metros era imposible fotografiarla sin que se mojara la lente por las salpicaduras y el agua en suspensión.
Aquí podéis ver otra imagen captada en junio de este mismo año en la entrada "Y a pesar de todo no fue un mal día".
Aquí podéis ver otra imagen captada en junio de este mismo año en la entrada "Y a pesar de todo no fue un mal día".
Por cierto... en ocasiones veo caras... vosotros también la veis?
lunes, 31 de octubre de 2011
Desde el refugio de Góriz
Un deseo hecho realidad, llegar a Góriz sin morir en el intento. Ya sé que a algunos les sonará exagerado, pero para alguien que no está en forma la subida puede llegar a convertirse en misión imposible. Después de algunas semanas de entrenamiento lo conseguimos sin dificultades y al llegar, la vista era la recompensa.
En junio, durante una estancia en el refugio de Pineta, había leído una guía que hablaba de "preguntas que no hay que hacer al guarda de Góriz al llegar al refugio" y recordaba que en algún sitio recomendaba que al llegar, antes de entrar y buscar al guarda para registrarte, lo mejor era quitarte la mochila, soltarla frente al refugio y sentarte un rato en la entrada a descansar un poco de la subida y recobrar el aliento antes de entrar a presentar tus respetos al guarda.
Así lo hicimos, con la agradable compañía de otros montañeros, algunos compañeros que conocimos en ruta y una perrita de uno de los guardas llamada Untxu, que se acercaba buscando algo de comer a todo aquél que llegaba.
Después se trasladó la charla al comedor porque al caer el sol refrescó y con tan agradable charla, casi se me escapa el mejor momento de luz del día! cuando el sol, anaranjado, se abría paso por poniente entre alguna nube e iluminaba, con estos cálidos colores, sierra Custodia mientras Untxu descansaba apaciblemente después de haber recibido algunos "premios" de todos los montañeros que habían merendado cerca de ella.
Una imagen llena de sensaciones para mi memoria.
En junio, durante una estancia en el refugio de Pineta, había leído una guía que hablaba de "preguntas que no hay que hacer al guarda de Góriz al llegar al refugio" y recordaba que en algún sitio recomendaba que al llegar, antes de entrar y buscar al guarda para registrarte, lo mejor era quitarte la mochila, soltarla frente al refugio y sentarte un rato en la entrada a descansar un poco de la subida y recobrar el aliento antes de entrar a presentar tus respetos al guarda.
Así lo hicimos, con la agradable compañía de otros montañeros, algunos compañeros que conocimos en ruta y una perrita de uno de los guardas llamada Untxu, que se acercaba buscando algo de comer a todo aquél que llegaba.
Después se trasladó la charla al comedor porque al caer el sol refrescó y con tan agradable charla, casi se me escapa el mejor momento de luz del día! cuando el sol, anaranjado, se abría paso por poniente entre alguna nube e iluminaba, con estos cálidos colores, sierra Custodia mientras Untxu descansaba apaciblemente después de haber recibido algunos "premios" de todos los montañeros que habían merendado cerca de ella.
Una imagen llena de sensaciones para mi memoria.
jueves, 27 de octubre de 2011
El Cielo sobre Góriz
Hacía mucho tiempo que iba detrás de subir al refugio de Góriz y pasar una noche allí para poder fotografiar el cielo lejos de la contaminación lumínica de pueblos y ciudades y desde un lugar elevado.
La noche se presentó bastante clara, aunque hicieron aparición algunas nubes que pasaban lentamente de norte a sur.
En cualquier caso no fueron capaces de ensombrecer el espectáculo nocturno y el cielo brilló sobre Góriz para nosotros.
La noche se presentó bastante clara, aunque hicieron aparición algunas nubes que pasaban lentamente de norte a sur.
En cualquier caso no fueron capaces de ensombrecer el espectáculo nocturno y el cielo brilló sobre Góriz para nosotros.
jueves, 13 de octubre de 2011
Bajo mis pies
Hace ya un tiempo de esta foto, pero el otro día retomé la carpeta de esa sesión de fotos y me gustó. No hay nada como dejar dormir tus fotos...
Ahora que está todo el mundo mirando al cielo preguntándose, cuándo lloverá? Cuándo dejará de hacer calor? subo esta foto para mirar en dirección contraria, hacia el suelo, que se encontraba a unos cuantos metros bajo mis pies.
Ahora que está todo el mundo mirando al cielo preguntándose, cuándo lloverá? Cuándo dejará de hacer calor? subo esta foto para mirar en dirección contraria, hacia el suelo, que se encontraba a unos cuantos metros bajo mis pies.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Un otoño más en Ordesa
De nuevo es otoño y aunque el tiempo no está demasiado por la labor, estoy impaciente por que llegue el día de volver a Ordesa.
Ordesa es bella, hermosa, imponente... Es el lugar donde mis pilas se recargan al máximo, donde mis recuerdos de la infancia vuelven a revivir con intensidad y donde me siento bien.
Mi cámara y yo en Ordesa... qué más puedo pedir, además de una buena compañía?
Viendo esta imagen me asalta la pregunta que tengo en mi interior desde hace meses:
Qué visiones me regalarán sus caminos este otoño?
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